Los ojos son de mi hija Clara. Nos sorprendió con ellos el día que nació, pero de vez en cuando, en cualquier fotografía -como ésta- o en cualquier mirada nos recuerda esa libertad que le da la niñez y la luz que le brota de dentro como la savia del árbol joven, como el almíbar de una fruta fresca a primera hora de la mañana.
… sí, sabía que eran de tu hija. La conocí en la Asamblea que desarrollastéis en el centro Cívico Las Sirenas. Trataba de jugar con tu idea y ampliarla como ofrecimiento.
Junio 14, 2008 at 4:10 pm
¿ Cuánta belleza puede albergar el amor…?
Si me hablas,
es tu voz
agua de vida.
Tus silencios
corren libres
en mis ojos
que van contigo
cada día.
Hermano Poeta: me gusta que prosigas en la senda de La Palabra, La Palabra Poética, territorio de encuentro.
Un beso de vida.
Pedro Luis Ibáñez Lérida.
Junio 17, 2008 at 3:22 pm
Los ojos son de mi hija Clara. Nos sorprendió con ellos el día que nació, pero de vez en cuando, en cualquier fotografía -como ésta- o en cualquier mirada nos recuerda esa libertad que le da la niñez y la luz que le brota de dentro como la savia del árbol joven, como el almíbar de una fruta fresca a primera hora de la mañana.
Junio 19, 2008 at 9:32 pm
… sí, sabía que eran de tu hija. La conocí en la Asamblea que desarrollastéis en el centro Cívico Las Sirenas. Trataba de jugar con tu idea y ampliarla como ofrecimiento.
¡¡ Sé feliz…!!
Un beso de vida, Hermano Poeta.