Sí, es verdad. Pero sólo es cuestión de levantar la vista. El mar sigue ahí, espléndido, magnánimo, abierto y generoso, dispuesto a ofrecer nuevas latitudes.
El abismo, en cambio, es ruin y limitado. Cuando mira alto, entonces, la mirada del hombre anida en el horizonte.
Un fuerte abrazo, compañero.
… rila el gozo de saberse encontrado en aquellos a quienes se hace costumbre tener próximos…
Hermano Poeta, gracias por reanudar el camino que nos entrecruza. Es un placer saberte ahí, desde el otro lado de la pantalla pero desde el mismo del corazón..
La luz,
arrojada
como el mar,
en tus ojos
inescrutables.
Vitriolo inflamado
colmado de azul.
Siempre tengo presente, esa rica cerveza -néctar de los dioses- con caracolitos y caldito…
Gracias Lola, gracias Pedro, gracias Penélope. Saber que estáis ahí es no saberse solo. Vuestras palabras son algo más que palabras; son muy, muy parecidas a un abrazo y una sonrisa y una caricia.
Septiembre 30, 2008 at 7:13 pm
Sí, es verdad. Pero sólo es cuestión de levantar la vista. El mar sigue ahí, espléndido, magnánimo, abierto y generoso, dispuesto a ofrecer nuevas latitudes.
El abismo, en cambio, es ruin y limitado. Cuando mira alto, entonces, la mirada del hombre anida en el horizonte.
Un fuerte abrazo, compañero.
Septiembre 30, 2008 at 9:07 pm
Cierto…
Pero también, a veces,
¿verdad?
el abismo te mira de frente
y huye desconcertado de saber
que tus ojos han visto más que él.
Un abrazo.
Lola
Octubre 3, 2008 at 7:22 am
… rila el gozo de saberse encontrado en aquellos a quienes se hace costumbre tener próximos…
Hermano Poeta, gracias por reanudar el camino que nos entrecruza. Es un placer saberte ahí, desde el otro lado de la pantalla pero desde el mismo del corazón..
La luz,
arrojada
como el mar,
en tus ojos
inescrutables.
Vitriolo inflamado
colmado de azul.
Siempre tengo presente, esa rica cerveza -néctar de los dioses- con caracolitos y caldito…
Un abrazo de vida.
Pedro Luis Ibáñez Lérida.
Octubre 3, 2008 at 4:32 pm
sí, a veces ocurre… y todas las palabras que nos lanzamos o nos lanzan para enseñarnos que existe el mar se vuelven invisibles.
Es así, pero deja de serlo en cualquier momento… y con eso contamos
QTM
Octubre 3, 2008 at 6:03 pm
Gracias Lola, gracias Pedro, gracias Penélope. Saber que estáis ahí es no saberse solo. Vuestras palabras son algo más que palabras; son muy, muy parecidas a un abrazo y una sonrisa y una caricia.
Gracias a todos.