
Aún soñamos con tus ojos tremendamente abiertos, queriendo descubrir el mundo mucho antes de que llegaran nuestros labios a tu carita recién nacida. Bajo la lamparilla de calor de la misma sala donde naciste, creímos adivinar tu primera sonrisa y esa imagen se quedó con nosotros para siempre. Hoy, que cumples diez años, queremos darte el mismo beso de aquel día, en los mismos ojos que aún nos enamoran a cada mirada.

Feliz cumpleaños, princesa, que sea el día más feliz de tu vida, y también mañana, y el otro, y el otro… ¡Te queremos tanto!.
Marzo 9, 2009 at 9:37 pm
Para la niña de tus ojos: Un beso muy grande.
(Me acordé de vosotros el día 8, con el pecho lleno de versos en la tetería de San Luis).
FELICIDADES
Marzo 10, 2009 at 6:05 pm
Gracias, Lola. Yo también me acordé de vuestro acto y da por hecho que estuve allí en espíritu y verso.
Un abrazo.