Te diré lo que sueño cuando vuelvas
del lugar donde rompes con el silbo
el aire oscuro, la palabra,
la cara oculta de tu rostro.
Te diré lo que sueño, lo que anhelo
en las horas dormidas, pasajeras,
en el tiempo de luna, de la espera,
de la muerte diaria y lazariana.
Te diré lo que sueño cada noche,
cada vez que me oculto en el silencio,
y mi voz no respira y se hace lenta
en el breve espacio de mi boca.
Te diré lo que sueño y sus tristezas,
el elixir amargo de mis labios,
la victoria incierta de mis versos,
el devenir plagado de intenciones.
Te diré lo que sueño, no te inquietes,
conocerás las sombras de mi almohada,
porqué despierto y busco el día,
cuando es aún de madrugada.



