Fernando Fernán Gómez

El viejo tenía razón… No lo podía creer cuando lo leí en El tiempo amarillo (no recuerdo la página). Ahora, cuando mi propio tiempo comienza a palidecer, lo comprendo y valoro su decisión. No es fácil decidir tu propio abandono a favor de la soledad y la literatura. Yo no lo haría nunca, y así me va…

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